El talento, destreza, habilidad mental y sobre todo sus ganas de ser el mejor es lo han llevado a Guillermo, un niño de 11 años, a estar en la lista de los mejores cinco de Latinoamérica en el tenis de mesa. Pronto irá a las olimpiadas nacionales y después a Suecia, a pelear por una beca de 15 mil dólares |